Religión en Praga
Praga es una de las ciudades donde la religión
y su historia han tenido un peso importante para el paso del
tiempo en la civilización occidental. Importantes sucesos
han marcado, por ejemplo, el devenir de la religión
católica, por ejemplo. Desde la religión judía,
pasando por los protestantes, hasta el catolicismo, Praga
supo destacarse como una ciudad donde la religión no
era un simple culto a seguir. Las huellas de todas las religiones
se pueden ver hoy en forma de grandiosas obras de arte arquitectónico,
en museos, e incluso en barrios enteros, como lo es el Barrio
Judío.
La famosa Guerra de los Treinta años,
por ejemplo, tuvo su epicentro en Praga. Católicos
y protestantes se enfrentaron desde 1618 hasta 1648 en una
cruenta guerra en la que además de la religión
prevalecían otros intereses políticos de las
naciones más importantes de aquella Europa.
De esta forma, Praga se ha convertido con
los años en una viva muestra de monumentos religiosos
y en un circuito turístico de la religión, en
el que año a año concurren numerosos feligreses,
sobre todo de la religión católica. Son muchas
las leyendas y los milagros sucedidos en la región.
Los paquetes turísticos consisten en varios circuitos
donde los fieles devotos pueden ver los vestigios de una época
en la religión era algo sumamente importante no sólo
a nivel espiritual, sino también político y
social.
Uno de los grandes milagros de este circuito
religioso lo acapara la escultura del Niño Jesús,
en la Catedral de San Vito. Una escultura que supuestamente
habría venido desde Andalucía, portando milagros
procedentes ni más ni menos que desde las manos de
Santa Teresa.
La imagen original del Niño Jesús
de Praga, realizada en cera, viene a medir unos 50 cm. más
o menos, y representa a un niño de unos dos o tres
años, vestido con una túnica sencilla, y que
bendice con la mano derecha. A esta imagen conforme a la costumbre
barroca, se le vistió con ropas de tela. Al Niño
Jesús de Praga, se le viste de Rey, con túnica
y manto, así como elegante gola en el cuello y en los
puños. En la mano izquierda lleva una bola que simboliza
el mundo y está coronado con corona imperial. De hecho
esta pequeña imagen de cera fue coronada canónicamente
el 4 de abril de 1655 por el obispo auxiliar de Praga Monseñor
de Corti, gran devoto y apóstol del Niño Jesús.
A partir de esta imagen original, se han hecho multitud de
copias, algunas de vestir como la original, otras de talla
completa, es decir con las ropas también talladas,
pero siempre respetando la iconografía clásica
del Niño Jesús de Praga.
Más contenidos: Salir
de noche en Praga - Info
- Rio
de Praga